Corchu i corcha

En estremeñu y en las lenguas romances ibéricas hay una relación semántica entre el género gramatical de algunas palabras y la dimensión del objeto que designan. Más allá de la relación que establecen algunas corrientes de pensamiento entre el género sexual y el uso del lenguaje, debe entenderse que la gramática va más allá de la correspondencia entre ciertos roles sociales y su reflejo lingüístico.

Existen algunos pares de palabras en los que el masculino suele designar el objeto y el femenino señala la materia incontable o mayor. Este uso tiene ecos de las desinencias del neutro latino en caso acusativo, que eran -um en singular y -a en plural, lo que en extremeño ha resultado en -u y -a. De este modo, las diferencias de cantidad del neutro latino se han asimilado en romance extremeño al género gramatical; lo que se produjo debido a la simplificación del latín cuando se convirtió en la lengua común de los pueblos conquistados por Roma.

El uso del género gramatical para distinguir cualidad o cantidad entre objetos lo podemos encontrar en varios grupos de palabras. Uno de ellos, es el que está formado por aquellos pares en los que el femenino designa la totalidad y el masculino la parte:

corchu, corcha; maeru, maera; sierru, sierra

Un corchu, dos maerus o un sierru son objetos palpables y contables, sean uno o varios; la corcha, las maeras o la sierra, en cambio, nombran una totalidad o una cantidad inabarcable de ese mismo objeto.

Otro grupo, el más numeroso, identifica al masculino con un objeto pequeño y al femenino como otro mayor de la misma forma:

tarru, tarra; cuencu, cuenca; cuernu, cuerna; güertu, güerta; ramu, rama;  puerru/porru, porra; borregu, borrega; ventanu, ventana; bagu, baga

En otros casos, muchos menos, ocurre al contrario y es el femenino el que designa el objeto pequeño:

suelu, suela; puertu, puerta; cabeçu, cabeça

En ocasiones, el género masculino da nombre al objeto en su estado natural y el femenino al instrumento que se fabrica con este:

cuernu, cuerna; horcu, horca

Además, la diferencia que marca el género puede distinguir diferentes significados a partir de una misma raíz:

cargu, carga; fieru, fiera; talegu, talega

También observamos una relación de dimensión representada por el masculino como elemento menor o parcial de una mayoría o totalidad en femenino, en palabras con la misma raíz y un sufijo en masculino:

fiesta, festeju; rehuía, rehuiju; verga, vergaju; china, chinatu

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